Anónimo
Es la cura con censura. Tu apertura y la tortura. Mundos nuevos divisibles nunca antes perceptibles que se abren ante los ojos cansados y un poco rojos.
De la vida, de lo bueno, de lo malo. De lo mucho y de lo poco. Solo un poco…. que se convierte en un mucho. Mucha paz, mucha risa. La alegría del momento. Que vuela con el humo y se la lleva el viento. Y triste tras la espera de encender otra quimera que te lleve con la brisa al camino de la risa.
El tiempo pasa lento, y le sigue el movimiento. Uno abre su cabeza sin temor a lo que venga. Si hay tristeza o si hay dolor, no se escucha de momento, porque uno solo escucha lo que le susurra el viento.
Y de pronto el camino va a acabando, el papel se irá achicando, con tus dedos quemando. Pero es el principio de la historia. Que va marcando en tu memoria. Aquel momento sin prisa que te lleva a la cornisa. Con lo bueno y con lo malo, con lo mucho y con lo poco. Solo un poco…

